Laboral

Manifiesto de CESI para mejorar las condiciones laborales de los profesionales de la salud

Europa se enfrenta a una crisis de personal sanitario y es imprescindible comenzar a trazar soluciones para mejorar las condiciones de los profesionales de la salud.

En el primer trimestre del año, la Confederación Europea de Sindicatos Independientes (CESI), de la que SATSE forma parte, realizó un encuentro de alto nivel en el Parlamento Europeo sobre “Mejores condiciones laborales para los profesionales de la salud”. En ella, la presidenta del Sindicato de Enfermería, Laura Villaseñor, reclamó a la Unión Europea que actuase contra la inacción de los gobiernos y protejiese a los profesionales sanitarios, impulsando iniciativas que logren un aumento de la inversión, unas ratios adecuadas y la mejora de los salarios y de las condiciones laborales.

Ahora, como seguimiento a esta reunión, CESI ha publicado un manifiesto que establece varias recomendaciones para mejorar la prestación de servicios de atención sanitaria en Europa mediante la mejora de las condiciones de empleo para el personal del sector, atendiendo especialmente a las causas de esta escasez de trabajadores.

Remuneraciones más atractivas

Es necesario evaluar y ajustar la escala salarial de los profesionales de la salud para reflejar la exigencia de su trabajo. Una salario justo y competitivo es básico para retener el talento a atraer a nuevos profesionales al sector.

Además, un objetivo político de la UE debe ser minimizar las diferencias salariales entre los países miembros para no favorecer un flujo migratorio desequilibrado de profesionales entre una zona y otra.

Mejorar las condiciones laborales

Una de las claves para hacer frente a esta crisis de personal que se vive en el sector de la salud es desarrollar diferentes estrategias que optimicen la realidad laboral de estos trabajadores.

  1. Reducción de la intensidad del trabajo. Una mejor gestión de la sobrecarga laboral incluye el respeto por unos horarios de trabajo razonables, unos descansos adecuados, unos acuerdos de trabajo flexibles y medidas que garanticen la salud física y mental de los trabajadores.
  2. Equilibrio entre la vida laboral y personal. Para mejorar la conciliación es necesario fomentar acuerdos laborales que impliquen horarios flexibles y telemedicina que deberán acordarse junto con  el personal, los representantes del personal o los interlocutores sociales correspondientes.
  3. Combatir las agresiones. Es necesario garantizar lugares de trabajo seguros y aplicar políticas para prevenir y gestionar la violencia contra los profesionales de la salud. Esto debe incluir, sobre todo, mejores medidas de seguridad y medidas legales contra aquellos que agradan a los profesionales de manera física y/o verbal.
  4. Establecer marcos de empleo de calidad. Deben realizarse evaluciaciones periódicas de las condiciones laborales de los centros de trabajo abarcabdo tanto aspectos relacionados con la infraestructura y equipos de última generación, como a unos niveles de personal adecuados y entornos de trabajo seguros y de apoyo. Las evaluaciones deben garantizar el cumplimiento de las recomendaciones de la OMS en la Declaración de Bucarest sobre el personal sanitario y asistencial. Y han de estar respaldadas por informes basados en la evidencia sobre las necesidades actuales y futuras  del sector sanitario para que las políticas nacionales y europeas aborden las necesidades reales a corto, medio y largo plazo de la población de la UE.
  5. Mejorar el compromiso. Establecer en los espacios de trabajo una comunicación abierta que permita a los profesionales expresar sus inquietudes e involucrarse  en los procesos de toma a de decisiones que afectan a su trabajo. De esta manera se otorgará más autonomía a los trabajadores, que podrán influir directamente en las decisiones que afectan a su trabajo y su entorno laboral.
  6. Equipos de apoyo. Establecer equipos fuertes y cohesionados implementando programas de mentoría para nuevos profesionales y priorizando el bienestar de cada miembro del equipo; consiguiendo así reducir los niveles de estrés y mejorar el sentido de pertenencia, lo que contribuye en un entorno laboral más positivo y atractivo. También es importante  involucrar a los profesionales de la salud en la reducción de la carga administrativa simplificando procesos, aprovechando las tecnologías para agilizar las tareas administrativas y revisando las políticas y los procedimientos para aliviar estas cargas. De esta manera se construyen entornos más eficaces, eficientes y atractivos para los profesionales.
  7. Colaboración. Hay que establecer foros, redes y plataformas  en las que los profesionales de la salud puedan compartir sus conocimientos, experiencias y recursos. También es necesario fomentar la colaboración a través de proyectos de investigación conjuntos, programas de capacitación transfronterizos y conferencias internacionales. Este tipo de iniciativas facilitan la colaboración, la innovación y el apoyo mutuo dentro de la comunidad sanitarias y contribuyen a un empleo de calidad, lo que hace más atractivo al sector y puede atraer a futuros profesionales.

Invertir en habilidades, instalaciones y equipo

  • Aumento de plazas de medicina y en una educación médica de calidad. Es imprescindible que haya suficientes instalaciones de formación y que estas estén bien equipadas. Para los profesionales que se embarcan en la carrera de medicina, los planes de estudio deben adaptarse  para que esta nueva generación adquiera las competencias sanitarias verdes y digitales que el mundo demanada hoy en día.
  • Más y mejor formación profesional adicional. Asignar más recursos a planes de formación que permitan al personal, especialmente al de mayor edad, adaptarse a las nuevas capacitaciones relacionadas con la tecnología y la digitalización en el cuidado de la salud.
  • Instalaciones y equipos modernos. Es necesario invertir en ello para un trabajo óptimo del personal ( condiciones de trabajo más seguras) y una mejor atención a los pacientes (más eficaz y eficiente).

Garantizar altos niveles de personal

  • Implementar ratios. Orientar el reclutamiento y la retención de personal y equilibrar la migración laboral mediante la aprobación de unas proporciones seguras entre pacientes y personal sanitario, especialmente entre pacientes y enfermeras. Estos ratios sirven para garantizar una adecuada cantidad de personal en el sector y como punto de referencia de calidad para los resultados de salud de los pacientes.
  • Actualizar la Directiva de Cualificaciones Profesionales de la UE 2005/36/CE. Revisar esta directiva para equiparar los estudios y los puestos de atención sanitaria en el espacio europeo para tener en cuenta las nuevas necesidades (requisitos tecnológicos) y para que el reconocimiento académico mutuo de los títulos en el espacio europeo pueda unificarse de conformidad con la legislación de los estados miembro.
  • Fomentar una migración equilibrada de los trabajadores sanitarios. Facilitar la cooperación entre los países pertenecientes a la UE para abordar la fuga de talentos sanitarios de los países y regiones menos favorecidos hacia los países más favorecidos. Hay que esforzarse por lograr una migración laboral equilibrada, para lo que será necesario incentivar a los profesionales a trabajar en áreas desatendidas, armonizar las regulaciones para el reconocimiento de diplomas y la promoción de la movilidad transfronteriza.