Laboral

Reclamamos a Gobierno y CC.AA. que los centros sanitarios no sigan siendo “terreno abonado” para las agresiones

A falta del informe oficial, solo hace falta ver las noticias para saber que 2025 fue un “año nefasto” por el número y gravedad de los casos registrados en todos los servicios de salud.

Hemos reclamado al Ministerio de Sanidad y las consejerías autonómicas que no permitan que los hospitales y centros de salud sigan siendo en 2026 un “terreno abonado” para las agresiones verbales y físicas contra las enfermeras, fisioterapeutas y el resto del personal sanitario.

Desde SATSE subrayamos que, a falta de informe oficial, solo hace falta ver las noticias para saber que 2025 fue un “año nefasto” por el número y gravedad de los casos de agresiones registrados en todos los servicios de salud.

“Todas las administraciones sanitarias competentes deben tomarse en serio, de una vez por todas, un problema que vulnera el más elemental derecho a poder trabajar en condiciones seguras y saludables”.

Pedimos al departamento que dirige Mónica García y a las consejerías de Sanidad que aborden, en una próxima reunión del Consejo Interterritorial del SNS, el problema de la violencia en el ámbito sanitario y acuerden cómo actuar de manera conjunta y coordinada para lograr, como objetivo prioritario, prevenir cualquier agresión, ya sea física (empujones, puñetazos, golpes…) o verbales (amenazas, insultos…). 

A la espera de conocerse los datos del pasado año que ofrece el Ministerio de Sanidad en su informe anual de agresiones en el SNS, hemos constatado que, lejos de reducirse de manera significativa, las agresiones se suceden ante la indefensión de unos profesionales sanitarios que, como el caso de las enfermeras, trabajan en estrecho y permanente contacto con pacientes y familiares.

Caldo de cultivo

En cuanto a las causas que llevan a pacientes y familiares a protagonizar episodios de violencia contra el personal sanitario, el principal “caldo de cultivo” son los tiempos de espera para ser atendido en hospitales y centros de salud en función de su problema de salud o enfermedad.

Enfermeras y fisioterapeutas son, al igual que el resto de trabajadores del SNS, “víctimas propiciatorias” de una situación indirectamente provocada, y mantenida en el tiempo, por las administraciones públicas y empresas sanitarias privadas que no destinan la inversión suficiente para contar con las plantillas y recursos necesarios.

Crispación y malestar

“El clima de crispación, malestar y enfado de las personas que tienen que ser atendidos en el SNS va a más, pero nunca se debe responsabilizar de sus problemas estructurales a los profesionales que, en este contexto de precariedad e insuficiencia de recursos, hacen siempre todo lo posible para que la calidad en la atención no se vea perjudicada”.    

Al respecto, desde el Sindicato, que mantiene una estrategia permanente de información y sensibilización, bajo el lema “La agresión no es solución”, se incide en que, en cualquier hospital, centro de salud u otro ámbito de actuación, se ha de mantener, en todo momento, una relación de respeto, consideración y confianza entre profesionales, pacientes y familiares.