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Más de la mitad de la población adulta de la UE tiene sobrepeso
08.09.26 | Estatal
Más de la mitad de la población adulta de la Unión Europea (UE) tiene sobrepeso, ya sea en forma de obesidad o de preobesidad. En 2025, el 16,3% de las personas de 18 años o más padecía obesidad, al presentar un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30, mientras que otro 35,4% se encontraba en situación de preobesidad, con un IMC de entre 25 y 30.
Mapa europeo del exceso de peso
Estos datos ponen de manifiesto la dimensión de un problema de salud crónico que afecta a una gran parte de la población europea, aunque de manera desigual según el país en el que vivan.
Malta presenta la tasa de obesidad más elevada, con un 26,6% de su población adulta afectada, lo que significa que más de una de cada cuatro personas padece obesidad. Le siguen Letonia, con un 24,6%, y Finlandia, con un 23,2%.
En el extremo contrario se encuentran Italia, con una tasa del 7%, Grecia, con el 12,8%, y Rumanía, con el 12,9%. España, con un 14,9%, se encuentra en una posición intermedia.
La situación presenta, además, diferencias significativas entre hombres y mujeres. Ellos tienen una mayor probabilidad de presentar sobrepeso: el 17,4% padece obesidad, frente al 15,3% de las mujeres, mientras que la preobesidad alcanza al 41,9% de los hombres y al 29,3% de las mujeres. Por el contrario, el peso insuficiente es más frecuente entre las mujeres, con un 2,9%, frente al 1% registrado entre los hombres.
Un obstáculo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Esta problemática interfiere con los compromisos internacionales adquiridos en el marco de la Agenda 2030. La tasa de obesidad actúa como un indicador clave para monitorizar tanto el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2 (Hambre Cero) como el ODS 3 (Salud y Bienestar). Mientras que el ODS 2 persigue erradicar todas las formas de malnutrición y garantizar una nutrición adecuada, la realidad europea demuestra que la obesidad se ha afianzado como la forma de malnutrición más extendida. Asimismo, el ODS 3 busca avalar una vida sana en todas las etapas vitales, un propósito que se debilita ante el avance de las patologías crónicas asociadas al sobrepeso.
Potenciar el papel de la Enfermería Comunitaria y escolar
SATSE defiende desde hace años la necesidad de reforzar las plantillas de enfermeras para mejorar la prevención, el seguimiento y la atención de las enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad. El papel de estas profesionales resulta relevante tanto en la detección de factores de riesgo como en la educación sanitaria y el acompañamiento de las personas para favorecer hábitos de vida saludables.
Desde el Sindicato de Enfermería, también se considera fundamental impulsar la presencia de enfermeras escolares como una herramienta de prevención desde edades tempranas. La escuela constituye un entorno privilegiado para promover la educación para la salud, fomentar una alimentación equilibrada, impulsar la actividad física y detectar precozmente situaciones que puedan derivar en problemas de salud.
Contar con enfermeras en los centros educativos permitiría actuar antes de que los problemas de salud se consoliden y contribuiría a crear hábitos saludables desde la infancia. Una estrategia preventiva que, junto al refuerzo de la Atención Primaria y de las enfermeras dedicadas al cuidado de pacientes crónicos, podría ayudar a frenar el avance de la obesidad y otras enfermedades relacionadas con los estilos de vida.