Igualdad

La OMS denuncia que se ignoran los problemas de salud de la mujer

Señala que se prioriza a las mujeres con políticas e intervenciones durante la época reproductiva y se las ignora en las décadas anteriores y posteriores. Las consecuencias de este desequilibrio se hacen visibles en los datos: retrasos en los diagnósticos e infrarrepresentadas en la investigación clínica.
mujer en consulta de primaria

Bajo el título “Más que una madre: una inmersión profunda en la salud y la mortalidad de la mujer”, la OMS Europa evidencia la falta de atención a los problemas de salud de las mujeres fuera de su época fértil, pese a que la mayoría de las muertes de mujeres en el mundo ocurren fuera del periodo de maternidad.Los datos señalan que las mujeres viven más que los hombres, pero no necesariamente con buena salud. Pasan más años que los hombres viviendo con enfermedades crónicas y discapacidades.

Es uno de los artículos lanzados por la OMS para analizar en profundidad los datos de salud desde el año 2000 hasta 2022 y su significado para la salud pública. Esos datos son decisivos, aclara esta organización, para tomar mejores decisiones en materia de salud. El organismo internacional alerta de la necesidad de reducir la brecha de salud entre mujeres y hombres mejorando la prestación de los servicios de salud y fortaleciendo los sistemas de datos.

Según la OMS, se prioriza a las mujeres con políticas e intervenciones durante la época reproductiva y se las ignora en las décadas anteriores y posteriores. Las consecuencias de este desequilibrio se hacen visibles en los datos. Para esta organización, existe cada vez más evidencia de que las mujeres experimentan retrasos en el diagnóstico, son menos investigadas y siguen estando infrarrepresentadas en la investigación clínica, especialmente en el caso de los problemas cardiovasculares.

Problemas cardiovasculares

Pone el acento la OMS en la diferente manifestación de las enfermedades cardiovasculares en hombres y en mujeres. Algo que advierte hay que corregir ya que estos factores influyen no sólo en cómo tratar a las mujeres durante su vida, sino también en cómo se registran sus fallecimientos.

Registro de muertes

Pero la OMS no solo denuncia esa falta de atención, sino también cómo se registran las muertes de las mujeres. Entre las mujeres de 45 años o más, es significativamente más probable que las mujeres se registren en categorías mal definidas y también de forma inespecífica. “Esas muertes inespecíficas incluyen términos como fragilidad, paro cardíaco, insuficiencia cardíaca, demencia no especificada o simplemente causas desconocidas”, apuntan.

De hecho, las mujeres de este grupo de edad tienen aproximadamente un 14% más de probabilidades que los hombres de que su causa de muerte se clasifique como inespecífica. Esta brecha se ha mantenido sin cambios durante más de dos décadas.

Violencia contra la mujer

El análisis también pone el foco en la violencia. Destaca que hay riesgos para la salud de las mujeres que no son reconocidos, y la violencia es uno de ellos. Compara la mortalidad materna con la mortalidad por causas violentas en la región de Europa y muestra que las mujeres tienen más probabilidad de morir por estas últimas que por afecciones de salud materna.

También alerta de la distribución por edades de este factor de riesgo para la salud de la mujer. Lejos de ser un problema que afecta a las más jóvenes, el riesgo de violencia se mantiene con la edad, y las mujeres mayores siguen sufriendo violencia de pareja, maltrato psicológico y otras formas de violencia.

Acciones

Por ello, la OMS reclama más atención de los gobiernos, las instituciones y los sistemas de salud en todas las esferas para evitar estos desequilibrios y propone diferentes soluciones:

  • Una definición más inclusiva de la salud de la mujer.
  • Reducir la brecha de salud entre mujeres y hombres, fortaleciendo los sistemas de datos que determinan cómo entendemos la salud de la mujer a lo largo de su vida.
  • Mejorar el diagnóstico mediante una investigación clínica más inclusiva y una mayor comprensión del tratamiento de las enfermedades según el sexo y prácticas diagnosticas equitativas.
  • Intensificar la vigilancia de la salud pública mediante mejores datos sobre cuidados a largo plazo, haciéndolos análisis desagregados por edad y sexo.

Por la reducción de la brecha en salud

Las cifras y análisis aportados por la OMS evidencian una denuncia y línea de trabajo desarrollada por SATSE desde hace años, que reivindica políticas públicas que reduzcan la brecha de salud entre hombres y mujeres y garanticen una atención sanitaria verdaderamente igualitaria.

Las diferencias en la prevención, en el diagnostico, investigación y acceso a los recursos sanitarios y tratamientos no pueden estar condicionando la calidad de vida de millones de mujeres. Una realidad que también afecta especialmente a colectivos sanitarios tan feminizados como Enfermería y Fisioterapia.

Denunciamos que la investigación sanitaria ha estado centrada históricamente en una visión androcentrista, lo que ha llevado a una falta de estudios específicos sobre la salud de las mujeres; tratamientos menos efectivos; una comprensión limitada de sus necesidades y una minimización permanente de los síntomas o bien una atribución generalizada a factores psicológicos, en lugar de ser tratados como problemas legítimos, por ejemplo, en fases del ciclo vital de la mujer como la menopausia. Insistimos, por ello, en políticas continuadas de reducción de la brecha existente y en la necesaria formación a los profesionales de la salud en este aspecto. Sobre este último aspecto ha desarrollado diferentes campañas de sensibilización y acciones programadas.