Profesional

Enfermería ante la creciente digitalización en los hospitales

SATSE participa en una jornada que aborda la afectación y consecuencias de la digitalización en el trabajo de los profesionales y el funcionamiento de los centros hospitalarios.

Paloma Repila, en la Jornada sobre Digitalizacion y Nuevas Competencias en el Sector Hospitalario

¿Cómo está afectando la digitalización a los profesionales y al funcionamiento de los hospitales? Esta ha sido una de las principales preguntas a las que se ha dado respuesta en la Jornada “Digitalización, Cambios en las Ocupaciones y Nuevas Competencias en el Sector Hospitalario en España”, organizado, en Barcelona, por la IMANcorp FOUNDATION y el Grup de Investigació en Educació y Treball (GRET) de la Universidad Autónoma de Barcelona.

En el marco de la jornada se presentaron los resultados del informe elaborado por el Observatorio de Competencias Digitales y Empleo con el objetivo de proporcionar un diagnóstico integral sobre el estado de la digitalización y las competencias digitales en el sector hospitalario, así como sus implicaciones en los profesionales y las posibles oportunidades de mejora.

Su interés principal es fortalecer la capacidad predictiva y adaptativa de las competencias digitales de los profesionales para garantizar así un sistema sanitario más eficiente, innovador y sostenible, que sea capaz de afrontar los retos actuales y futuros de la salud pública y la gestión hospitalaria.

Enfermeras y digitalización

Entre otros participantes, Paloma Repila, adjunta a la Secretaría General de Acción Sindical de SATSE, abordó esta realidad y su repercusión en las enfermeras que desarrollan su trabajo en los centros hospitalarios.

Repila subrayó que, en la actualidad, las enfermeras están muy acostumbradas a usar la tecnología en el ámbito asistencial, por lo que el reto a futuro es saber manejarse en algoritmos de decisión, evidencia y análisis de datos de salud. Para ello, se requiere una competencia específica a nivel formativo tanto en pre como en posgrado, dijo.

Interoperabilidad

También afirmó que la interoperabilidad de los datos es fundamental, evitando la variabilidad de entradas de los mismos y asegurando la conexión de los distintos programas en un mismo centro, intercentros y sistema de salud y, a ser posible, en todo el territorio nacional e, incluso, en los países de la UE.

“Una gestión adecuada y correcta de estos datos supone un claro beneficio para el paciente y no tiene por qué verse mermada la calidad de la atención directa si se tiene en cuenta el tiempo que precisa el uso de las distintas herramientas”, afirmo Repila, quien resaltó que, en todo caso, es necesario y urgente establecer una ratio adecuada de pacientes por cada enfermera.

Participación

Preguntada sobre si el uso de la tecnología es bien recibida por las profesionales, Repila señaló que resulta necesario que se cuente con la participación de las enfermeras en el diseño de programas y herramientas de recogida de datos y asistenciales.

“Hay que acabar con los formularios infinitos que, además, no han sido pensados ni han tenido en cuenta las necesidades de los profesionales asistenciales”, añadió. 

Otro aspecto abordado en la Jornada fue como afecta la digitalización al desarrollo de las competencias profesionales, y si puede suponer algún problema o conflicto en las relaciones entre las diferentes categorías.

Al respecto, la responsable de SATSE incidió en que hay que acometer una revisión profunda de las funciones de las enfermeras, “no solo unida a la necesidad de una reclasificación profesional, sino unida al cambio de modelo y paradigma con respecto a la salud”, afirmó. 

Evidencia científica

“La tecnología y las herramientas que nos acercan a la evidencia y, por tanto, a cuidados seguros y científicos deben estar al servicio de todos los profesionales. Enfermería necesita maximizar las competencias para las que está cualificada y sobre las que hay evidencia científica contrastada en relación con los resultados en salud que proporciona”, manifestó. 

Por ello, remarcó que “el reto, más que conflicto”, es ofrecer un buen servicio que dé respuesta a las necesidades de salud de la sociedad y que esté basado en la capacitación y en la evidencia científica.

Conclusiones

A nivel general, y entre otras conclusiones del informe, se destacó que se ha avanzado en el grado de digitalización de los hospitales, aunque a ritmos diferentes y con afectación desigual con relación a las áreas y las categorías profesionales. 

En un futuro cercano no parece que vaya a haber un proceso de "sustitución masiva de personas por máquinas o algoritmos".

Se podría dar en algunos segmentos muy concretos (laboratorio, tareas administrativas…) pero el impacto se focalizará en la sustitución de algunas tareas, y la aparición de nuevas competencias y perfiles profesionales. 

Tecnofobias

Las competencias digitales son claves para la adaptación al proceso de digitalización y, en general, los niveles no son muy bajos, aunque sin duda son mejorables.

La edad es un factor relevante, pero no siempre el único, y existe una fuerte polarización en el personal sanitario con relación al nivel de competencias entre personas “tecnofílicas” y personas “tecnofóbicas”. 

Por último, el informe concluye que la introducción de asignaturas de salud digital o de transformación digital en los planes de estudio (universitarios y de formación profesional) es un avance, pero insuficiente si se queda en “una asignatura más” que incluso puede ser poco atractiva para el alumnado.