Profesional

Enfermeras escolares para cuidar la salud mental de la infancia y adolescencia

Las consejerías de Sanidad y Educación de todas las comunidades autónomas deben priorizar la contratación de enfermeras en colegios e institutos.

Hemos reclamado la presencia de enfermeras en todos los centros educativos para poder trabajar en la prevención, detección y seguimiento de casos de alumnado con problemas de salud mental que puedan llevar a autolesiones sin intención suicida.

En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre la Autolesión, que se celebra el 1 de marzo, nos hemos sumado al resto de organismos y organizaciones que quieren visibilizar y romper estigmas en torno a este tipo de comportamientos que se producen, fundamentalmente, en la adolescencia y que distintos estudios apuntan a un incremento progresivo de casos a lo largo de los últimos años.

Un reciente estudio de la Universidad Rey Juan Carlos concluye que más de la mitad de los menores de edad y cerca de ocho de cada diez jóvenes de entre 18 y 30 años aseguran conocer a alguien que se ha autolesionado en algún momento de su vida. En la misma línea, una encuesta realizada por SATSE y ANPE entre enfermeras escolares arrojaba el dato de que el 65,9 por ciento de estas profesionales conocía algún caso de autolesiones y/o intento autolítico entre su alumnado.

Ante esta realidad, pedimos que las consejerías de Sanidad y Educación de todas las comunidades autónomas prioricen la contratación de enfermeras en colegios e institutos, ya que, en la actualidad, su implantación es muy escasa y desigual. Se trata de una demanda que familias, profesorado y el resto de la comunidad educativa reclama de manera conjunta desde hace años.

Esfuerzo conjunto

Los años de infancia y adolescencia son etapas decisivas en el desarrollo y adquisición de hábitos y conductas por parte de cualquier persona, de ahí la importancia de que haya enfermeras en las aulas que puedan trabajar, junto al resto de la comunidad educativa y otros profesionales sanitarios, en el abordaje de la creciente incidencia de los problemas de salud mental entre los niños, niñas y jóvenes.

Además de demandar la implantación de la figura de la enfermera escolar en los diferentes ámbitos de negociación en los que tiene presencia, organizamos y participamos en jornadas divulgativas y de sensibilización, como la realizada esta semana en Murcia, para poner el foco social en la importancia de cuidar la salud, no solo física sino también mental y emocional, de la infancia y adolescencia.

La realidad actual de la salud mental en la infancia y adolescencia es muy preocupante, con un incremento drástico en la prevalencia de trastornos en los últimos años, y, lamentablemente, las administraciones no están destinando los recursos necesarios para evitar problemas aún mayores en muy pocos años.

Conductas lesivas

En concreto, la enfermera escolar desempeña un papel importante en la prevención de los problemas de salud mental a través de la identificación de factores de riesgo relacionados con el inicio de conductas perjudiciales, como el consumo de alcohol o drogas, y situaciones como el acoso escolar, la violencia en las aulas, la baja autoestima o los problemas de socialización.

También realiza una labor de detección, aviso y alerta al equipo docente y de orientación, así como al equipo de salud, para la derivación de casos al profesional correspondiente (enfermera de salud mental, psicólogo u otro especialista).

En definitiva, la enfermera escolar es una pieza decisiva en el engranaje de apoyo y atención multidisciplinar que puede necesitar un niño, niña o joven ante un problema que, en ocasiones, puede pasar desapercibido, incluso, para su familia.

Al respecto, recordamos que los centros educativos son el espacio de socialización en el que menores y jóvenes pasan gran parte de su tiempo y, por ello, lograr que sean siempre espacios seguros y generadores de salud resulta esencial.