ANPE, SATSE y CEMSATSE
FSES insta al Gobierno a reconsiderar los recortes en sanidad y educación
La grave situación económica que estamos viviendo obliga a tomar decisiones que enderecen el rumbo de un país con unos niveles de endeudamiento inadmisibles. Sin embargo, el obligado ajuste presupuestario debe establecer un orden de prioridades en el que estén preservadas al máximo, como políticas sociales básicas, la educación y la sanidad.
Las organizaciones sindicales de educación y sanidad ANPE, SATSE y CEMSATSE, afiliadas en FSES, llevan mucho tiempo denunciando el insostenible gasto público destinado a la duplicidad de administraciones y al sostenimiento de gastos suntuarios.
Sin embargo, desde que el gobierno anterior adoptó las primeras medidas de ajuste, sus principales destinatarios fueron los empleados públicos, y por ende, los docentes y sanitarios, que vieron recortadas sus retribuciones en una decisión sin precedentes. Posteriormente, tanto el nuevo gobierno central como los autonómicos han ahondado en la política de recortes en estos dos ámbitos esenciales. En este contexto, los nuevos recortes que se están practicando en algunas comunidades autónomas afectan a políticas básicas de sanidad y educación, lesionan gravemente las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y docentes, dañan sustancialmente a programas y servicios esenciales de atención a los ciudadanos, y contribuyen a la pérdida injustificada de puestos de trabajo y al empeoramiento de las condiciones laborales de decenas de miles de profesionales.
Desde la independencia y la responsabilidad, sin intereses que no sean los estrictamente profesionales, FSES se está movilizando, y lo continuará haciendo, junto al profesorado y los profesionales sanitarios contra los recortes en ambas áreas. Como sindicatos profesionales, no podemos admitir recortes que afectan directamente a la calidad de la prestación educativa y a la salud de los ciudadanos.
La Comisión Coordinadora Federal de FSES quiere recordar a los gestores políticos que la educación y la sanidad son prestaciones básicas que deben situarse en el centro de las políticas, llamando a la responsabilidad de los principales partidos para que sean capaces, a través del diálogo y el consenso con los representantes de los profesionales, de preservar al sistema educativo y al sanitario de la crisis económica, en la certeza de que sin estos servicios esenciales no puede desenvolverse ni prosperar la sociedad.