Perspectiva
Sin más demoras
Urge la aprobación del Estatuto Marco porque beneficiará a todo el personal del SNS sin excepciones.
El Proyecto de Ley de Estatuto Marco aprobado por el Consejo de Ministros en segunda vuelta incorpora avances que nadie debe despreciar y que han sido fruto de más de tres años de negociación colectiva, en los que hemos ido acuñando un texto que suma más de 100 medidas de mejora para quienes ponemos cada día en pie el sistema sanitario.
Esta aprobación representa un paso necesario para modernizar las condiciones laborales de cada profesional y cierra el capítulo de una antigua norma que cumplió su función, pero que ya no responde plenamente a la realidad de la sanidad actual, por lo que su actualización es imprescindible.
El texto que llega al Congreso de los Diputados incorpora medidas relevantes: mejoras en materia de jornada laboral, una justa clasificación profesional, medidas de conciliación efectiva, 35 horas, solape y derechos, como la jubilación anticipada y parcial, sobre las que tendremos que seguir incorporando modificaciones para contar con mayores garantías en su acceso.
Avances
Son avances que ayudarán a dignificar el trabajo de quienes cada día sostienen la sanidad pública, avances sobre los que seguiremos sumando nuevas propuestas, junto a los diferentes partidos políticos, hasta completar el mapa de lo que creemos que ha de ser un marco mínimo de condiciones de trabajo para el SNS, con las máximas garantías de implementación y efectividad.
Uno de los grandes retos será precisamente que el Congreso apruebe el texto con la mayor celeridad, antes de completar este ciclo electoral, a fin de que estas medidas puedan llegar cuanto antes a todos los centros.
Otro, conseguir que las mejoras puedan aplicarse de manera homogénea, acabando con las brechas en las relaciones laborales entre servicios de salud que están convirtiendo en un mercadeo el empleo sanitario y generando sistemas sanitarios de diferentes categorías, no solo en cuanto a condiciones laborales sino también a asistencia sanitaria.
Diferencias evidentes
Hoy, las diferencias entre los servicios de salud son evidentes y eso va en contra del principio de solidaridad en el régimen de autonomías español, desarrollado en el artículo 138 de la Constitución, que obliga a que el ejercicio de la autonomía no cree privilegios económicos o sociales entre territorios y garantice que los servicios públicos fundamentales se presten en condiciones de equidad.
El nuevo Estatuto Marco también debe de ser una oportunidad para recuperar el valor del personal sanitario como el principal activo del sistema.
En esta línea, este proceso de negociación ha cumplido su objetivo, alcanzar mejoras para todo el personal, estableciendo un marco laboral justo donde se reconocen todas las categorías.
Pero aprobar este texto en el Parlamento, el último trámite, no significa haber resuelto todos nuestros problemas laborales.
La sanidad necesita más que una modificación legislativa.
Necesitamos una nueva visión política que priorice la sanidad y contemple un presupuesto ajustado a sus necesidades y una inversión que esté más cerca de las cifras que manejan otros gobiernos europeos.
A la altura
Los partidos políticos han de estar a la altura. El debate parlamentario que ahora comienza debería servir para seguir mejorando el texto, y en ello trabajaremos desde hoy.
No obstante, el éxito del Estatuto Marco no se medirá el día de su aprobación definitiva. Se medirá cuando sus efectos lleguen realmente a los centros sanitarios y mejoren las condiciones de quienes trabajan en ellos.
Necesitamos este nuevo Estatuto Marco, y también una política de Recursos Humanos capaz de cuidar a su fuerza laboral, porque para tener una sanidad pública fuerte es imprescindible contar con profesionales reconocidos, protegidos y valorados.