Perspectiva
Testigo de nuestro avance
Celebramos quinientos números de Mundo Sanitario. Sus páginas han reflejado siempre el espíritu incansable de una profesión que no ha mirado atrás, sino siempre hacia adelante abanderando el valor de los cuidados.
Quinientos números de Mundo Sanitario, el periódico de la Enfermería y Fisioterapia. Detrás de esta cifra hay mucho más que una trayectoria editorial, hay una historia colectiva de compromiso, lucha sindical y avance profesional.
Cada edición de Mundo Sanitario ha sido testigo de su tiempo. Sus páginas han reflejado el espíritu incansable de una profesión que no ha mirado atrás, sino siempre hacia adelante abanderando el valor de los cuidados, un valor que es capaz de salvar vidas, cambiar realidades, y transformar sociedades.
Desde SATSE hemos abanderado ese espíritu sin ataduras políticas, superando todos los estereotipos derivados de ser un colectivo feminizado, de cuidados y visto por muchos como actividad secundaria.
Hemos defendido el progreso de la profesión en todos los ámbitos -laboral, profesional y social-, con reivindicaciones propias, salvando obstáculos e intereses contrarios, levantando firmemente la losa que muchos han querido disponer sobre nuestras cabezas, una losa que no solo impedía nuestro crecimiento profesional, sino que limitaba enormemente las capacidades de respuesta de nuestro sistema sanitario.
Logros significativos
Siendo propositivos hemos conseguido logros significativos alineados plenamente con nuestro ejercicio profesional, lo que nos ha empoderado como colectivo de referencia. Avances que hoy disfrutamos y que tenemos que recordar porque de la mano de la memoria colectiva seremos capaces de seguir apuntando alto con el fin de alcanzar nuestras metas pendientes.
Sí, las páginas de Mundo Sanitario han reflejado lo que supuso la creación y negociación de la carrera profesional, el logro sindical de las mejoras retributivas correspondientes a la turnicidad, el desarrollo del complemento específico, festivos y festivos especiales, la productividad y trienios.
También del avance de nuestro paso a la universidad, y dentro de ella, al Grado con su correspondiente equivalencia, que ha conseguido no dejar a nadie atrás, consolidando nuestra titulación universitaria.
Negociación
Por supuesto, la negociación de la regulación del real decreto de especialidades, y su desarrollo, que pusieron negro sobre blanco un nuevo modelo de respuesta a las necesidades de las personas a las que nos debemos; las consultas de enfermería, donde hoy visibilizamos nuestra independencia como profesión y proyectamos todo lo que podemos hacer dentro de nuestro marco competencial; los procesos de consolidación de empleo llegados de la judicialización europea que provocamos; la prescripción enfermera, que unos entendieron como una amenaza y sólo ha tenido impactos positivos en el desarrollo de nuestras competencias; la reducción de la jornada laboral, y el solape, ya implementado en la mayoría de las comunidades autónomas, así como la introducción de la profesión en nuevos espacios.
Pero, además, no sólo ha sido reflejo de lo que hemos avanzado, sino de todo lo que hemos conseguido frenar de la mano de la negociación colectiva y la lucha sindical.
Por ejemplo, el intento de laboralización del personal estatutario propuesto en el Informe Abril Martorell y la subcomisión parlamentaria para la modernización y consolidación del SNS, la no generalización de las nuevas formas de gestión sanitaria o nuestra resistencia permanente a abandonar espacios laborales, como los servicios centrales y consultas donde podemos seguir aportando nuestra visión y trabajo. Así como de la dignidad profesional ganada en cada paso dado.
Presión sostenida
Ha sido un camino de persistencia hacia un sistema sanitario más justo. Muchos de los derechos que ya tenemos son precisamente fruto de esa presión sostenida.
Y el futuro que tenemos por delante no está escrito, pero si está trazado, y así se recoge, por ejemplo, en nuestra Ley de Ratios enfermeras que se tramita en el Congreso y en el Anteproyecto de ley de Estatuto Marco. Ratios seguras, nueva clasificación, jubilación anticipada y parcial y más de cien mejoras.
Reivindicaciones que están fijadas en nuestra retina y a las que no renunciaremos. Porque SATSE seguirá escribiendo los logros alcanzados por la profesión y siendo protagonista y testigo directo de nuestro avance.