Igualdad

Demandamos que no dejen la vida de enfermeras y fisioterapeutas “en pausa”

El 60,4 por ciento de enfermeras/os y fisioterapeutas se ha planteado abandonar la profesión por problemas de conciliación, según una macroencuesta realizada por SATSE, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

La secretaria de la Comisión de Igualdad de SATSE, Carmen Guerrero (dcha), y Paloma Repila, adjunta a la Secretaría General de Acción Sindical.

Los problemas para conciliar su vida laboral con la personal han afectado la salud física y mental de seis de cada 10 enfermeras/os y fisioterapeutas y en una misma proporción se han planteado, incluso, abandonar su profesión, según la encuesta realizada por el Sindicato de Enfermería, SATSE, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer. 

La encuesta, cuyos principales resultados han sido presentados hoy por la secretaria de la Comisión de Igualdad del Sindicato, Carmen Guerrero, y Paloma Repila, adjunta a la Secretaría General de Acción Sindical, forma parte de la nueva campaña de información y sensibilización que, bajo el lema “Que no dejen tu vida en pausa”, pretende visibilizar y denunciar los graves problemas de conciliación que sufren los/as profesionales de Enfermería y Fisioterapia en nuestro país.

 

Repila subrayó que los datos ofrecidos por los 11.481 profesionales encuestados/as han posibilitado tener una radiografía actualizada de los obstáculos y barreras que están sufriendo en todas las comunidades autónomas, así como sobre las consecuencias que están teniendo en su trabajo y desarrollo profesional, y también en su bienestar físico y mental y en su calidad de vida.

Derecho

“El derecho a poder conciliar nuestra vida profesional con la personal es permanentemente vulnerado desde las administraciones públicas y las empresas sanitarias privadas que priorizan el ahorro económico y la productividad por encima de las personas. Es un grave problema que nos afecta a nivel profesional y personal y que también perjudica al sistema sanitario y a la atención y cuidados que prestamos a todas las personas”, apuntó.


La encuesta concluye que cerca de siete de cada diez profesionales (68,36%) se muestran insatisfechos/as con su conciliación; seis de cada diez (61,2%) afirman que los problemas de conciliación afectan a su salud mental y el 56,87 por ciento dice que a su salud física. La mitad, un 51,77 %, apunta que inciden en sus relaciones familiares y personales, y el 47,15%, a su rendimiento laboral. 

Abandono

De otro lado, ocho de cada diez (78,82%) resalta que la falta de medidas de conciliación afecta al cumplimiento de sus responsabilidades familiares y casi una misma proporción (77,82%) detalla que las tensiones generadas en el trabajo afectan a su vida personal y familiar. Como resultado “muy preocupante”, según SATSE, es que seis de cada diez (60,4%) se ha planteado abandonar la profesión.

El sondeo de SATSE también pregunta por cuáles son las condiciones de trabajo que más afectan a la conciliación, y el 81,61 por ciento apunta a la falta de personal en los centros.

Además, un 69,54 por ciento se refiere a los cambios de turnos imprevistos; un 60,48 por ciento, a trabajar los fines de semana y festivos; el 57,87 por ciento, a la falta de antelación con la que se facilita el cuadrante de trabajo, y el 55,48 por ciento, a trabajar por las noches.

Barreras

En cuanto a las consecuencias que tienen los problemas y barreras a su conciliación, Carmen Guerrero explicó que las principales son la pérdida de oportunidades de desarrollo profesional y laboral, así como la económica, y la imposibilidad de hacer planes a corto medio y largo plazo. 

Así, el 61,48 por ciento cree que los problemas de conciliación afectan mucho a su desarrollo profesional y laboral. En concreto, el 47,9 por ciento renuncia a oportunidades de formación; el 23,5 por ciento, a oportunidades laborales, y el 14,4 por ciento, a oportunidades de promoción. 

Problemas económicos

En el aspecto económico, más de la mitad (54,71 por ciento) señala que los problemas de conciliación afectan mucho a su economía.

Ocho de cada 10 profesionales (80,12%) tienen a alguna persona a su cuidado (hijos/as, familiares dependientes…), y, por esta causa, el 39,06 por ciento ha tenido que pedir un permiso para reducir su jornada, con la consiguiente pérdida retributiva. 

Excedencia

Lo mismo le ha ocurrido al 19,2 por ciento de los/as profesionales encuestados/as que ha pedido un periodo de excedencia.  

De igual manera, casi uno de cada tres profesionales (30,53 por ciento) ha tenido que solicitar un cambio (adaptación del puesto, reubicación, traslado…) que ha supuesto una merma retributiva. 

Otro problema es la falta de desconexión digital, ya que el 42 por ciento del personal encuestado recibe comunicaciones personales frecuente o muy frecuentemente fuera de su horario laboral, incluyendo días de descanso y vacaciones. Por último, Guerrero aludió a la imposibilidad de hacer planes e indicó que el 47,67 por ciento de profesionales recibe su planificación con menos de 30 días de antelación, y el 20,65 por ciento no sabe qué días trabajará de la próxima semana.

Soluciones

Ante esta realidad, Repila recordó que SATSE lleva años trabajando en las diferentes mesas y ámbitos de negociación, tanto a nivel estatal como autonómico, para que se adopten todas las actuaciones necesarias para acabar con la falta de conciliación.

A nivel estatal, ha conseguido que la reforma la Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud contemple “mejoras y avances reales”.

Entre otras, la responsable de SATSE citó la generalización de la jornada de 35 horas en todos los servicios de salud; la implantación de sistemas de programación del trabajo y planificación anual o la exención de realización de turnos durante el periodo nocturno a los mayores de 55 años sin merma retributiva, así como a las profesionales embarazadas y en riesgo durante la lactancia.

Plan de Conciliación

También se refirió al reconocimiento del “solape de jornada” como tiempo efectivo de trabajo; la ampliación de la consideración de periodo de trabajo nocturno y que los servicios de salud deberán negociar un Plan de Conciliación que hasta ahora no era obligatorio. También se reconoce el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo y al disfrute fraccionado de la excedencia por cuidado de familiares. 

Según dijo, SATSE reclamará a los partidos políticos en el Congreso que todas estas mejoras no sean modificadas o “desvirtuadas” durante la tramitación de la Ley, y, una vez se apruebe, exigirá en las mesas de negociación de cada autonomía que se hagan realidad con la mayor celeridad posible.    

“En este 8 de marzo, las enfermeras y fisioterapeutas decimos alto y claro que no vamos a seguir pagando la falta de conciliación con nuestra salud, nuestro tiempo y nuestro futuro. La conciliación no es un privilegio, es un derecho laboral fundamental y una condición imprescindible para una sanidad pública de calidad. Reclamamos, en definitiva, que no dejen nuestra vida en pausa”, concluyó Repila.