SATSE Navarra: “La Consejería de Salud no ha pensado en la Enfermería durante toda la legislatura”

13 mayo 2019

Las actuaciones llevadas a cabo por el Departamento de  Salud en lo que va de año han estado marcadas por la improvisación, la rectificación y plagadas de medidas y decisiones cuestionables en su viabilidad, eficacia e incluso en su legalidad

El Sindicato de Enfermería en Navarra, SATSE, ha hecho balance de los procedimientos y actuaciones de la Consejería de Salud y del propio Gobierno de Navarra en materia de salud durante la legislatura. Ha concluido que la Consejería ha trabajado, y continúa haciéndolo, enfocada más en contentar a aquellos que pueden garantizar un mayor número de votos en las próximas elecciones  que en escuchar las necesidades y problemas de uno de los colectivos más grandes del Servicio Navarro de Salud, como son los profesionales de Enfermería, Enfermería Especializada y Fisioterapia de esta comunidad.

Las actuaciones llevadas a cabo por el Departamento de Salud en lo que va de año han estado marcadas por la improvisación y la rectificación, y plagadas de medidas y decisiones cuestionables en su viabilidad, eficacia e, incluso, en su legalidad.

La mala praxis de la Consejería de Salud para con la profesión de Enfermería se ha evidenciado, entre otras, en la aplicación de las modificaciones del Decreto Foral 347 por el que se regulan los puestos en el SNS-O. Su aplicación ha implicado la creación irregular de puestos, duplicidades de funciones y destrucción encubierta de puestos de trabajo de Enfermería, en su forma de elección y retribución. Estas irregularidades han alertado al propio departamento de Función Pública con unos pagos poco transparentes en concepto de productividad. Las negociaciones sindicales en este punto han sido “oscuras” y las necesidades y valoraciones de la Enfermería han sido ignoradas con respecto a los intereses de otros profesionales

A las cuestiones ya denunciadas por el Sindicato de Enfermería durante estos años, se le han ido añadiendo nuevos patinazos con singular asiduidad. Entre ellos, el cierre encubierto del servicio de urgencias nocturnas de Olite que, finalmente, se han mantenido abierto bajo la responsabilidad de una enfermera, acompañada de un celador, sin definir sus funciones ni competencias y, peor aún, sin respaldo jurídico expreso.

La implantación de la Enfermera Escolar, que se mostró inicialmente como un compromiso por parte de la Administración, continúa dando torpes pasos. Comenzando por un proyecto piloto de implantación en Sakana y Mendillori, con una enfermera a media jornada y otra a jornada completa para atender a 4.500 escolares, de la que aún no conocemos ningún dato ni valoración, a pesar de haberlo demandado en varias ocasiones. Y continuando con un Protocolo de Atención al alumnado con Diabetes que delega funciones como la administración y seguimiento de medicamentos en el profesorado, y respaldándolo además con una formación a tal efecto, como si éstas fueran funciones que un profesor debiera asumir.

La falta de compromiso e implicación de la Consejería en los aspectos que afectan a los profesionales de Enfermería y Fisioterapia se evidencian al ver cómo han pasado más de 7 meses en los que no se ha convocado ninguna mesa sectorial, el foro donde se debaten y valoran aspectos fundamentales que afectan a la sanidad navarra con los principales sindicatos implicados.

La OPE de Enfermería sigue sin resolverse. El proceso, qué arrancó marcado por un procedimiento previo de traslados sin solventar a pocos días del examen, y que mantuvo en vilo a más de 5.500 aspirantes que desconocían el número de plazas para el que estaban estudiando, continua más de un año y medio después sin un resultado definitivo. Esta lentitud en la resolución se debe, sobre todo, a las decisiones que la Administración ha tomado en los diferentes recursos presentados por los y las aspirantes, que han ido en contra del criterio técnico del propio tribunal, y solo han complicado un proceso, ya de por sí chapucero desde el inicio.

En relación a las medidas que podrían sembrar algo de luz a la gran tasa de temporalidad de la sanidad navarra, la OPE Extraordinaria de Enfermería, que en la mayor parte del país ha tenido lugar este 12 de mayo, ha brillado en Navarra por su ausencia. Aprobada hace meses, anunciada a bombo y platillo, pero aún sin convocatoria ni calendario. Es difícil mostrase optimista, si de las 347 plazas anunciadas en reuniones de trabajo por la Dirección de Profesionales del SNS-O en primera instancia, se pasa a 206 confirmadas por parte de la Consejería. Este Sindicato se cuestiona cómo estas medidas van a luchar contra la temporalidad, teniendo en cuenta que en la última OPE, más de 5.000 personas pelearon por unas ridículas 108 plazas.

En definitiva, el número de plazas y ofertas de empleo convocadas en este sentido es insuficiente, y a día de hoy no responden al compromiso del Consejero de Salud con la profesión, a las necesidades del colectivo y a las propias reivindicaciones de la sociedad que, con su apoyo a la Ley de Ratios enfermeras de SATSE, ha evidenciado la necesidad de contar con un mayor número de profesionales  de Enfermería en Navarra. El objetivo de la mayoría de las Comunidades Autónomas es que la temporalidad en salud ronde el 8%. En el caso del SNS-O, según un informe de la Cámara de Comptos, el 51% de los trabajadores de Salud en Navarra son eventuales, en Enfermería ronda el 40%.

Unamos a este hecho, una falta de compromiso total con las Especialidades de Enfermería, a pesar de haber prometido desarrollarlas progresivamente. Faltan plazas de formación EIR y faltan ofertas públicas de empleo para especialistas, lo que sigue obligando a los profesionales especialistas de Enfermería, a no recibir el reconocimiento de sus formaciones delegándolos al ámbito generalista.

Los problemas de la Hospitalización a Domicilio o de la UCI pediátrica siguen sin resolverse, y planteamientos positivos por parte de SATSE Navarra como como la exención voluntaria de noches para mayores de 55 años, terminan siendo paralizadas por errores y torpezas en su planteamiento, y rechazadas por la propia Hacienda Foral.

Las intenciones partidistas y poco favorecedoras para el Sistema Navarro de Salud, han llamado la atención del propio Gobierno de España, que ha tenido que intervenir ante las actuaciones sobre el injusto reparto de los fondos adicionales. La reclasificación del nivel D supone un agravio comparativo con el resto de profesionales sanitarios.

Torpezas y desatinos, enmarañamientos y conflictos de intereses continuados nos empujan a preguntarnos, y así lo respaldaron el 80% de los profesionales en una encuesta de este sindicato, cómo es posible que el Departamento de Salud proclame a los cuatro vientos titulares como que las profesionales de Enfermería del SNS-O son los que más satisfechos están en términos laborales.

Para SATSE “Este tipo de afirmaciones y actuaciones nos parecen una audacia y son un reflejo de la desconexión existente entre el Departamento de Salud y sus propios profesionales, en este caso los de Enfermería, Especialistas y Fisioterapia, a los que este sindicato representa” Y sigue, “nuestro interés y nuestra razón de ser es precisamente, seguir denunciando todas aquellas decisiones que puedan poner la zancadilla a una profesión esencial en el tan apreciado Sistema Navarro de Salud”.