Más de 1.000 profesionales exigen al Sermas que se proteja su salud

11 abril 2019

En poco más de una semana, más de 1.000 profesionales sanitarios han exigido a sus respectivas gerencias que pongan fin a sus precarias condiciones laborales que pueden provocar, además de problemas en su salud, errores fatales cuando atiendan a sus pacientes. 

Más de 1.000 reclamaciones individuales han sido las que SATSE Madrid ha recogido, en poco más de una semana, en los distintos centros asistenciales del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), denunciando las condiciones en las que los profesionales sanitarios desempeñan su labor asistencial. 

Las reclamaciones, efectuadas por profesionales con nombre y apellido, han sido registradas en los distintos Registros Oficiales de los centros asistenciales con el objeto de que las gerencias tomen las medidas necesarias para paliar los problemas que dichos trabajadores están denunciando. 

En este sentido, explican desde SATSE Madrid, las reclamaciones se han dirigido tanto a la Gerencia, como máxima responsable del centro asistencial, como a los Servicios de Prevención, solicitando en este último caso una evaluación clínico laboral frente a la posible situación de riesgo en su puesto de trabajo, derivados de la presión asistencial y sobrecarga laboral.  

El hecho de remitirlo a la Gerencia del centro sanitario obedece a que la sobrecarga laboral compromete la seguridad del paciente y la salud del trabajador y repercute, negativamente, en la calidad asistencial que el centro ofrece. Cuando la sobrecarga laboral no es un hecho puntual o que responde a ‘picos de trabajo’ sino que se mantienen en el tiempo “el problema puede deberse, según afirma SATSE Madrid, a una planificación poco eficaz de las demandas asistenciales y a la existencia de recursos humanos insuficientes”. 

Sobrecarga laboral extrema 

Un estudio realizado por SATSE muestra que la sobrecarga laboral, que se expresa en horas por semana, recoge que la mayoría de los profesionales de Enfermería trabajan un promedio de entre 46 a 50 horas semanales pero con un rango muy amplio que puede llegar hasta las 65 horas a la semana.  

Así, más del 50% de las enfermeras de la sanidad madrileña trabajan más de 50 horas semanales, considerando la interrelación dinámica de variables como la carga horaria diaria, horas extras, horas nocturnas y la organización de los turnos de trabajo en cuanto hora de comienzo, dirección, rotación y descansos.   

De esta forma, el calendario laboral de los profesionales sanitarios del SERMAS es uno de los precursores fundamentales que pueden fomentar y propagar errores en la asistencia sanitaria de los madrileños. SATSE considera que la sobrecarga laboral  tiene la capacidad de  incidir en el inicio o propagación de un accidente en progreso. Entre los ejemplos de errores latentes se encuentra la fatiga, siendo ésta una consecuencia de la sobrecarga laboral. 

Hospitales como La Paz, 12 de Octubre, Ramón y Cajal,… son algunos de los centros asistenciales que mayor sobrecarga laboral soportan los profesionales sanitarios aunque la realidad es que “sería difícil encontrar uno donde no se produzca ésta”, indican desde SATSE Madrid. 

Servicios como Hospitalización, UCI o Urgencias son, igualmente, donde los profesionales han presentado mayor número de reclamaciones por ser estas Unidades dónde mayor precariedad laboral existe y donde la carencia de profesionales, especialmente de Enfermería, es crónica. 

Efectos adversos: Desde errores leves a muerte 

Diversos estudios han demostrado que problemas de sobrecarga laboral inciden, negativamente, en los eventos adversos que se producen en los centros asistenciales. En este sentido, un estudio relacionado con la hospitalización  indica que la incidencia media fue del 9,2%, de los cuáles el 43,5% podía derivar en una incapacidad permanente y el 7’4% podría relacionarse con la muerte del paciente. Indicar que en la Unión Europea, la frecuencia de eventos adversos en los pacientes ingresados se encuentra entre el 8% y 12%, produciéndose 1 muerte por cada 100.000 habitantes al año. Es decir, en toda la UE unos 5.000 fallecimientos tienen lugar por efectos adversos que, en numerosas ocasiones, tienen que ver con condiciones laborales precarias de los profesionales sanitarios. 

Otro estudio, reconoce que el 37’4% de los efectos adversos estaban relacional con la medicación y un 25’3% con las infecciones nosocomiales, muy habituales cuando el profesional no tiene tiempo para cambiarse de guantes o no puede prestar la debida atención para mantener una sepsis adecuada por sobrecarga laboral y falta de personal. 

El estudio SYREC, incidentes y eventos adversos en Medicina Intensiva, afirma que los efectos adversos que aparecen con más frecuencia son los relacionados con los cuidados y las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria. En las Urgencias, el 12% de los pacientes atendidos se vieron afectados por un incidente y el 7’2% presentó un incidente con daño. La mayoría de ellos estaban relacionados con el uso de medicamentos, el retraso en el diagnóstico y los fallos de comunicación. Muchos de estos errores, el 70%, pudieron ser evitados.