Ley de Seguridad del Paciente, jubilación anticipada y Grupo A, prioridades de SATSE en 2022

03 enero 2022

Acabar con el déficit de plantillas, la temporalidad y las agresiones y conseguir la implantación generalizada de la enfermera escolar, y el retorno de profesionales emigrados a otros países, son otras principales prioridades de SATSE.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha establecido las principales prioridades de su estrategia general de actuación sindical para el nuevo año, que se centran en lograr la aprobación de la Ley de Seguridad del Paciente y trabajar para propiciar la jubilación anticipada voluntaria y la reclasificación profesional en el Grupo A, sin subgrupos, además de seguir luchando por acabar con la temporalidad y agresiones y conseguir el aumento de la oferta universitaria del Grado de Enfermería, la implantación de la enfermera escolar y el retorno de los profesionales emigrados.

Tras un año en el que las distintas administraciones, tanto a nivel estatal como autonómico, han vuelto a abandonar a la sanidad y sus profesionales, aun encontrándonos en plena pandemia del Covid, SATSE considera que la acción sindical es más necesaria que nunca en el conjunto del Estado para lograr que la tremenda importancia y necesidad de la labor de enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas dentro de nuestro sistema sanitario se vea reconocida como se merece con mejoras y avances reales tanto a nivel laboral como profesional.

Una de las principales prioridades que se ha marcado SATSE en su “hoja de ruta” para 2022 es lograr el desbloqueo que sufre la tramitación parlamentaria de la Ley de Seguridad del Paciente por los intereses partidistas de algunos representantes políticos en el Congreso, y que, finalmente, las más de 47 millones de personas de nuestro país puedan recibir una atención segura y de calidad en cualquier hospital, centro de salud o centro sociosanitario.

Para lograrlo, al igual que con el resto de demandas, no descarta emprender nuevas acciones reivindicativas en el conjunto del Estado con la participación activa de los profesionales, además de buscar una alianza enfermera con representantes estatales de todo el colectivo (organizaciones del ámbito laboral y profesional, sociedades científicas, estudiantes de Grado, facultades de Enfermería y directivos y gestores).

Otro objetivo estratégico de la organización será trabajar para lograr la aprobación de una norma que permita acceder a enfermeras y enfermeros a la jubilación anticipada de manera voluntaria, ya que, además de dar respuesta a la problemática que les supone seguir trabajando en condiciones especialmente penosas y duras, se mejoraría la atención a ciudadanos y pacientes y el funcionamiento del nuestro sistema sanitario.

Asimismo, el Sindicato de Enfermería reclamará al Gobierno que acabe con la injusta discriminación que sufren las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas con respecto a otros profesionales sanitarios, y posibilite su clasificación en el Grupo A sin subgrupos, y que trabaje, de manera conjunta y coordinada con las comunidades autónomas, para que se refuercen las plantillas de enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas en todos los servicios de salud.

Propiciar la implantación generalizada de la enfermera escolar y el retorno de los profesionales sanitarios que se vieron obligados a emigrar a otros países, así como aumentar la oferta formativa del Grado de Enfermería en las universidades, serán otras líneas estratégicas de actuación de SATSE en el año que ahora comienza al igual que acabar con la discriminación existente entre unos profesionales y otros, en función de la autonomía en la que trabajan, en aspectos como la jornada laboral o el solape de jornada.

De otro lado, la organización sindical seguirá trabajando en acabar con el grave problema de la temporalidad que sufren las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas de nuestro país, así como con la lacra de las agresiones de las que son víctimas en su sus centros de trabajo o el sexismo que aún padecen las mujeres enfermeras por razón de género, además de conseguir el reconocimiento retributivo que se merecen.