SATSE Navarra exige responsabilidad y honestidad en los procedimientos de la Consejería de Salud

27 abril 2018

La Mesa Sectorial de Salud ha perdido su razón de ser al no haber interés ni margen para negociaciones y grandes pactos sindicales. La creación de la figura de coordinador de Unidad de nivel B y su inclusión “a
última hora” y sin negociación responde a una estrategia premeditada de la Consejería de Salud.

El sindicato de Enfermería y Fisioterapia en Navarra, SATSE, asistió ayer a la Mesa Sectorial de Salud, convocada por la Dirección de Profesionales del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, en la que se han tratado temas tan relevantes para la plantilla del SNS-O y profesionales sanitarios como las modificaciones del Decreto Foral que regula la provisión de puestos, la creación de la refutada figura del coordinador, la OPE de estabilización y algunas modificaciones en procedimientos de traslados o de reubicaciones. Así mismo, se ha incluido en el orden la propuesta de SATSE para la exención voluntaria de noches a mayores de 55 años.

 

Sin entrar en detalle de cada punto, el sindicato de Enfermería vuelve a comprobar que la hoja de ruta marcada por la dirección de profesionales se va a ejecutar aunque se salte todo un sistema de negociación sindical con la desprotección que conlleva para gran parte de la plantilla del SNS-O y, en concreto, para el personal de Enfermería y Fisioterapia.

 

Este sindicato, sobre los puntos relativos a los procedimientos y características que determinan cómo es la plantilla orgánica del Servicio Navarro de Salud, es decir, las modificaciones del Decreto Foral 347/1993 y la creación de la figura de los coordinadores, ha manifestado su total desacuerdo tanto en el fondo de los cambios como en las formas que ha tenido la Consejería de Salud para introducirlos. SATSE, y otros sindicatos, han denunciado en varias ocasiones el oscurantismo y las pocas intenciones de negociación que tiene esta administración con todas las fuerzas sindicales. Para SATSE, segundo sindicato con mayor representación en el SNS-O, es intolerable y, casi mafioso, que se boicotee intencionadamente cada petición de información o alegación que se plantee, no sólo para defender los derechos y las condiciones laborales, en primer lugar, a las profesionales de Enfermería y Fisioterapia, sino también como fuerza sindical que vela para que la administración proceda responsablemente, según la normativa y las necesidades del sistema, y no por intereses partidistas y trueques políticos.

 

La Consejería de Salud, como viene siendo ya costumbre, sigue sin justificar la necesidad organizativa, profesional y competencial, ni la viabilidad económica que supone la inclusión de los Coordinadores de Área y de Unidad, así como tampoco ha presentado un organigrama en que se especifique qué puestos se crean, cuáles se duplican y cuáles se destruyen. Así mismo el sindicato quiere denunciar la inclusión “a última hora” de la figura de Coordinador de Unidad de nivel B, figura que afecta directamente a las profesionales de Enfermería que ya sustentan las actuales Jefaturas de Unidad. Figura que no ha sido negociada en ningún término con el sindicato mayoritario de los profesionales de nivel B y que no explica la obvia duplicidad de ambos, jefaturas y coordinadores de unidad de nivel B, cuya descripción es exactamente la misma para los dos. Esto, sin duda, va a conllevar gastos innecesarios, choque de competencias y mayor malestar entre el personal implicado.

 

De igual manera, y como en anteriores ocasiones, este sindicato ha pedido mayor transparencia en todo lo que rodea a la creación de esta figura, sobre todo en lo relacionado con la compensación de este trabajo mediante pago por productividad. Esta vía, que está indicada con carácter extraordinario, no responde a las características del puesto que, tal como ha respaldado la representante del Departamento de Función Pública, debería incluirse dentro de la estructura orgánica del Servicio Navarro de Salud.

 

Para SATSE, la forma en la que esta Consejería ha llevado a término este proceso es turbia, parcial, interesada y poco responsable para con toda la ciudadanía, destinatario final de la calidad asistencial.

 

En relación a la OPE de estabilización, la Consejería de Salud no ha avanzado ninguna novedad significativa y ha recibido las quejas relativas al bajo número de plazas convocadas y la falta de un calendario de ejecución.