SATSE León denuncia la eliminación de consultas en zonas rurales de la provincia

16 julio 2018
Enfermeras de Servicios Sociales

El Sindicato de Enfermería, SATSE, de León ha denunciado el cierre de consultorios locales este verano en varias poblaciones del sur de la provincia de León, correspondientes a los ayuntamientos de Fuentes de Carbajal, Valdemora, Castilfalé y Villabraz y la reducción de la consulta en Matanza de los Oteros a un único día a la semana.

SATSE critica que se tome esta medida que va en detrimento de la población rural de la provincia, que en estas fechas estivales, además, incrementa de forma importante su número con la llegada de visitantes por las vacaciones. Es el caso de Valencia de Don Juan, que cuenta con un complejo de ocio veraniego que es el de mayor afluencia de público en la provincia de León, superando los 250.000 accesos en las últimas temporadas, según podemos leer en prensa.

No se entiende, por tanto, que en estas fechas, en que también hay mayores desplazamientos por carretera y pueden producirse más accidentes, también por fiestas en los pueblos, se deje sin consulta sanitaria a una amplia zona de la provincia simplemente porque Sacyl no ha sido capaz de cubrir las sustituciones de personal sanitario en esos núcleos de población.

Esto no permite garantizar una adecuada asistencia a los pacientes de estas poblaciones y contribuye a acentuar la despoblación que ya padecen muchas localidades. Con menos consultas y menos profesionales sanitarios no se puede hacer frente a las necesidades sanitarias que se van a producir en estas zonas.

El Sindicato de Enfermería SATSE recuerda que lleva tiempo exigiendo que se refuerce esta asistencia sanitaria todo el año en el medio rural de la provincia de León, que de por sí sufre importantes deficiencias.

Ya en mayo pasado,SATSE León remitió una carta al presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, que también es el alcalde de Valencia de Don Juan, en la que le solicitaba que interviniera para subsanar las deficiencias que este Sindicato había advertido en la dotación asistencial de la provincia y se garantizara que el lugar de residencia de los ciudadanos no implique discriminaciones en el acceso a la sanidad pública, a la vez que le expresaba su disposición para colaborar con la Institución Provincial en cuantas acciones emprendiera para ello.

SATSE pedía también en su misiva que la cifra de enfermeras se igualara a la de médicos en los consultorios rurales para garantizar la asistencia integral al paciente.

SATSE recuerda que este Sindicato “es conocedor del grave deterioro que viene sufriendo la atención sanitaria rural de la provincia y de la importancia que ésta tiene en la pérdida de la calidad de los servicios básicos en nuestros pueblos, lo que contribuye a la despoblación que están sufriendo estas zonas”.

El Sindicato de Enfermería remarcaba en su mensaje el desequilibrio que había entre personal médico y enfermero en Atención de Urgencia en centros de salud como los deValencia de Don Juan, Santa María del Páramo y Sahagún. En ellos hay menos personal de enfermería que médico: dos médicos y una enfermera en cada centro, y los profesionales enfermeros que trabajan en ellos detallan que “son numerosas las ocasiones en las que coinciden dos o más urgencias/emergencias, por lo que es imposible atenderlas de forma adecuada”, dijeron desde SATSE. Esta situación que se ve agravada porque en verano aumenta de forma importante el número de personas que acuden a los servicios de urgencia como consecuencia del cierre de los consultorios locales en los pueblos y la consiguiente desatención.

Para evitar estos problemas, SATSE ha venido alertando a la gerente de Atención Primaria de León,veterinaria de profesión, de esta situación, pero no se ha subsanado a día de hoy y, encima, se reducen consultas para la población rural de nuestra área de salud de León.

SATSE León también recordó en su carta al presidente de la Diputación que la Ley General de Sanidad de 1986, en su Título I, Capítulo I, establece que “La asistencia sanitaria pública se extenderá a toda la población española” y que “el acceso y las prestaciones sanitarias se realizarán en condiciones de igualdad efectiva”; que “la política de salud estará orientada a la superación de los desequilibrios territoriales y sociales” y que “las políticas, estrategias y programas de salud integrarán activamente en sus objetivos y actuaciones el principio de igualdad entre mujeres y hombres, evitando que, por sus diferencias físicas o por los estereotipos sociales asociados, se produzcan discriminaciones entre ellos en los objetivos y actuaciones sanitarias”.