SATSE en el Área IV denuncia los cierres de unidades en el HUCA

13 julio 2018

Han trasladado su malestar ante la Gerencia y la Dirección de Enfermería por la falta de previsión que repercute sobre los profesionales de enfermería, con sobrecarga de trabajo e inconvenientes para conciliar, y sobre el usuario, con el “peregrinaje” por plantas y estancias largas en Urgencias.

La sección sindical de SATSE en el Área IV ha denunciado los graves inconvenientes que el cierre de unidades genera durante el verano en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), a causa de la falta de previsión de los mandos directivos, una práctica habitual en el funcionamiento del centro hospitalario que se aprecia también en la programación de los cierres veraniegos de las unidades. 

Las consecuencias son la sobrecarga del personal, puesto que no existe una disminución real de la demanda asistencial, y el desplazamiento de las enfermeras de unas unidades a otras con “coberturas sobre la marcha” que tienen repercusiones sobre su trabajo y sobre la conciliación de su vida familiar.

La sección sindical de SATSE en el Área IV ha trasladado su queja ante Gerencia y la Dirección de Enfermería del Área sanitaria, en un escrito en el que manifiestan su “más rotunda oposición a los recortes que se traducen en cierres de unidades durante el verano”. En la citada denuncia hacen referencia a “situaciones mal planificadas” a las que el personal de enfermería del HUCA tiene que hacer frente con su sobreesfuerzo para no repercutir en la atención prestada y destacan los cierres estivales: “Los cierres suelen generar inconvenientes para el usuario y para el personal adscrito a esas unidades, más, cuando se trata de unidades de referencia, como sucede este verano en el HUCA”.

Es el caso de Urología, unidad de referencia en el hospital, pues es la única de esta especialidad, cuyo cierre, previsto para finales de junio, aún no se había producido esta semana. “Gracias a la ¨excelente¨ previsión de la empresa, la unidad sigue abierta con unos pocos pacientes y consecuencias importantes para las enfermeras del servicio, que han visto modificados sus permisos y la planificación de sus descansos, afectando a la conciliación personal”, aseguran. Las enfermeras de esta unidad fueron desplazadas “por decisiones precipitadas” a otras unidades y fue necesario reubicar a otras enfermeras en la de Urología. “Estamos -explican- ante una vulneración del Pacto de movilidad firmado entre la dirección de Enfermería y la Junta de Personal del Área IV”.

Cierres y calidad asistencial

Las consecuencias de los cierres de unidades van más allá y afectan a los usuarios, pues la demanda asistencial sigue existiendo mientras que los pacientes que en condiciones normales ingresarían en la unidad que les corresponde, durante el verano padece un “peregrinaje” por el Hospital. Aumentan también los tiempos de estancia en Urgencias a la espera de cama en planta y se saturan las unidades que permanecen abiertas, con las camas supletorias a pleno rendimiento. “Al mismo tiempo, los trabajadores de las unidades cerradas se dispersan por otras unidades, sufriendo un incremento intolerable de las cargas de trabajo y el reajuste de turnos y libranzas”, denuncian.

Los delegados de SATSE en el Área IV relacionan también esta mala planificación que recae sobre los profesionales con la “deficitaria comunicación” entre la Dirección Médica y la de Enfermería del Área.

En conclusión, los cierres sin previsión y planificación adecuada representan para una enfermera una sobrecarga física y mental, que supera con sobreesfuerzo para que repercuta en la menor medida posible sobre la calidad de la atención prestada. 

SATSE en el Área IV incide de este modo en la denuncia presentada esta semana por el Sindicato de Enfermería a nivel estatal, con la crítica por el cierre de unas 14.000 camas en todo el país, en torno a 300 cierres ya efectivos en Asturias.

“Mientras que la Administración justifica los cierres por la reducción de las necesidades asistenciales durante el verano, a nosotros nos parece que se basan realmente en criterios economicistas, pues el verano no es una medida terapéutica que solucione problemas de salud”, explican desde SATSE en el Área IV.

En vez de esto, insisten, la Administración debería tomar decisiones encaminadas a incrementar la eficiencia y mejorar los procedimientos en manos de los profesionales de Enfermería, algo que, a largo plazo, resultaría muy beneficioso para la salud de los pacientes.