Elevadas cargas de trabajo en la residencia Obispo Javier Azagra, dependiente del IMAS

04 junio 2018

La evaluación de riesgos psicosociales que demostró con datos objetivos el descontento del personal de atención directa en dicho Centro ha servido para poco, ya que no se han tomado las medidas necesarias para atajar esa elevada carga de trabajo.

Desde SATSE-FSES llevamos años denunciando las elevadas cargas de trabajo que padece el personal que presta sus servicios en la RPM “Obispo Javier Azagra”, dependiente del IMAS. La evaluación de riesgos psicosociales que demostró con datos objetivos el descontento del personal de atención directa en dicho Centro ha servido para poco, ya que no se han tomado las medidas necesarias para atajar esa elevada carga de trabajo.

Además, la normativa hace flaco favor a la causa. La “Ley de mínimos” (Decreto 69/2005, de 3 de junio), obsoleta y que no se ajusta ni por asomo a las necesidades reales de los centros “choca” con la Ley de Dependencia (Ley 39/2006, de 14 de diciembre), que debe asegurar la calidad de los cuidados de las personas dependientes. También las bolsas de trabajo se han demostrado ineficaces para hacer sustituciones, ya que algunos meses del año hay verdaderos problemas para cubrir al personal sanitario. ¿Llegarán el día 1 de julio todas las sustituciones de Enfermería y Auxiliares? ¿Se va a sustituir al personal médico? ¿O va a ocurrir lo mismo de todos estos años anteriores, y es que no llegan a tiempo o directamente no llegan las sustituciones y entonces habrá que trabajar más y peor que el resto del año?

 La última gota que ha colmado el vaso es la presencia, POR DEBAJO DEL MÍNIMO ESTABLECIDO EN EL CENTRO, de 11 Auxiliares de Enfermería de las 12 que debía haber en una planta para atender no a 30, ni 40, ni 50, sino a 60 personas mayores, todas ellas grandes dependientes.

Las actuales Residencias de Personas Mayores y Centros para Personas con Discapacidad se han convertido en auténticos centros sanitarios donde no existen medios humanos ni materiales para hacer frente a esas necesidades, el personal sanitario tiene que lidiar con unas exigencias de cuidados que está obligada a asumir porque es su trabajo, pero sin tener a la vez ningún tipo de respaldo ni valoración por parte de la Administración. ¡BASTA YA! ¡QUEREMOS SOLUCIONES!