"Vamos a unir a toda la sanidad madrileña contra la Ley de Farmacia"

25 septiembre 2018

SATSE Madrid ha pedido a José Manuel Freire (PSOE) y a Mónica García Gómez (Podemos) que sean consecuentes con sus votantes y se opongan al Proyecto de Ley de Farmacia que, presentado por el PP, tiene a todos los profesionales sanitarios en contra.

Teresa Galindo Rubio y Mercedes del Moral Córdoba, Secretaria General y Secretaria de Organización de SATSE Madrid, respectivamente, se han reunido a lo largo del día con los portavoces sanitarios del PSOE y Podemos, José Manuel Freire y Mónica García Gómez.  

Tanto a José Manuel Freire (PSOE) como a Mónica García Gómez (Podemos) les han explicado que el Proyecto de Ley de Farmacia, “tal y como está redactado es muy lesivo con la Sanidad Pública ya que deja en manos privadas, de la oficina de farmacia, parte de las funciones que ahora desarrollan enfermeras y médicos de los Centros de Salud”,explican desde SATSE Madrid. 

Tanto la Secretaria General como la responsable de Organización de SATSE Madrid han querido trasladar a los representantes de PSOE y Ciudadanos lo peligroso que sería que la ley de Farmacia se aprobara tal y como está redactada. “Abre la puerta a que sea la farmacia la que haga, por ejemplo, la toma de tensión o el control de los niveles de azúcar o se responsabilice de determinadas campañas que hoy están en manos de la Sanidad Pública. Se acabaría con el principio de universalidad y gratuidad de la asistencia sanitaria ya que entrarían otras valoraciones como puede ser la rentabilidad económica que es lo que busca la oficina de farmacia”. 

Desde SATSE Madrid se ha explicado a los diputados autonómicos de ambas formaciones que la propuesta privatizadora del PP no debe ser apoyada por el resto de grupos de la Asamblea como no lo es desde los profesionales que ya se han manifestado en contra de este Proyecto de Ley, así como la gran mayoría de instituciones y organizaciones sanitarias.

Para SATSE Madrid “estamos en la línea de salida de la privatización sanitaria ya que hasta ahora nunca se había quitado funciones a los profesionales de la salud para otorgárselas a una empresa privada como es la oficina de farmacia. No podemos permitir que se sobrepase esta línea ya lo siguiente podría ser el cierre de consultorios locales (en los pueblos más pequeños) o centros de salud. Nadie garantiza que dentro de poco se argumente la necesidad de su cierre ya que sus funciones las realizan otros, las oficinas de farmacia”.

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