“Si durante todo el año las residencias madrileñas están bajo mínimos, ahora más”

18 julio 2017
La falta de enfermeras mata

Las bajas no se cubren y “es un lujo encontrar una residencia pública con dos enfermeras en el turno de noche aunque tengan a su cargo a más de 500 residentes”. 

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Los últimos sucesos acaecidos en la residencia pública de Arganda del Rey, donde en mayo pasado falleció una residente tras caerse de la cama, han puesto en evidencia una realidad que SATSE Madrid lleva denunciando desde hace años: “Las plantillas enfermeras de las residencias públicas de la Comunidad de Madrid son obsoletas, están bajo mínimos y no cumplen, ni de lejos, las recomendaciones que marca la Ley de Dependencia”. 

“Es lamentable que tengan que ocurrir hechos como éstos para que se tomen medidas. Mucho nos tememos, explican desde SATSE Madrid, que, a pesar de ello la Comunidad continuará en la misma línea, algo inadmisible para la seguridad de las personas dependientes”. 

Por otro lado, es un lujo encontrar una residencia que cuente, por ejemplo, con dos enfermeras en el turno de noche a pesar de que lo normal es que, en estos casos, cuenten con más de 500 residentes a su cargo. “A veces, cuando una enfermera ha caído enferma ha sido su compañera la que ha tenido que atender a todos los residentes ya que lo normal es que no se cubran las bajas”. 

Las plantillas, explican desde SATSE Madrid, están diseñadas hace más de 20 años y en aquellas residencias que, en principio, estaban destinadas a residentes válidos (que necesitaban una mínima atención por parte de enfermería) siguen considerándose para válidos cuando en realidad la mayoría de sus residentes son no válidos y sufren patologías que requieren innumerables cuidados por parte de enfermería.  El número de profesionales de enfermería sigue, sin embargo, siendo el mismo a pesar de que la atención que necesitan los residentes se han incrementado exponencialmente en los últimos años. 

En verano, aún peor

Si la situación que atraviesan las residencias públicas madrileñas dependientes de la Consejería de Asuntos Sociales y Familia es precaria a lo largo del año, en estos meses estivales es aún peor, denuncian desde SATSE Madrid. 

Las vacaciones no se cubren y son los propios enfermeros los que deben suplir la falta de sus compañeros. Además, las malas condiciones laborales (económicas y profesionales) hacen que casi nadie quiera trabajar en las residencias públicas dependientes de la Consejería de Asuntos Sociales. Los trabajadores que hay dan el máximo de su profesionalidad para paliar la situación, que exige más plantillas ya que las existentes son insuficientes para cubrir los estándares mínimos. 

La externalización del mantenimiento de las residencias públicas ha provocado, además, problemas sanitarios añadidos ya que cuando se produce una avería se tiene que llamar al servicio externo de mantenimiento que acude cuando puede. En alguna ocasión los residentes han tenido que soportar altas temperaturas por averiarse el aire acondicionado en un fin de semana y no se ha podido arreglar hasta bien entrada la semana. Este hecho provoca que el personal de enfermería tenga que tener un especial cuidado en que no se produzcan deshidrataciones o empeoramiento de las patologías que sufren los residentes motivado por el aumento de la temperatura en las instalaciones

Todas estas situaciones, finalizan desde SATSE Madrid, deben atajarse, ya que se podría pedir responsabilidades de todo tipo ante los graves hechos que se están dando. 

Desde el Sindicato de Enfermería de Madrid se anima a trabajadores y familiares de residentes “a denunciar situaciones que consideramos inaceptables”.

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