SATSE exige que Koldo Martínez pida perdón a Enfermería por sus palabras sobre el trabajo que desempeñan en AP de Navarra

27 septiembre 2018

Un cruce de publicaciones sobre la escasez de pediatras en Navarra desvela la triste visión del portavoz parlamentario de Geroa Bai, Koldo Martínez, sobre el trabajo de las enfermeras en los Centros de Salud de Navarra.

El Sindicato de Enfermería y Fisioterapia en Navarra, SATSE, exige a Koldo Martínez y a Geroa Bai, partido del que es portavoz, una disculpa a todas las profesionales de Enfermería que han tenido que leer en prensa cómo ha minimizado su trabajo a mero “refuerzo” del médico.

En un cruce de cartas a prensa entre Martínez y distintos organismos representantes de médicos pediatras sobre la falta de estos facultativos en Navarra, el portavoz de Geroa Bai, en su carta del domingo, 23 de septiembre, describe como “soluciones y garantía para atender las necesidades de la población infantil” a los médicos de familia, “a ser posible con experiencia en pediatría”. Es en este contexto y de forma literal donde expresa que estos médicos “son reforzados por personal de Enfermería experto en cuestiones pediátricas, allá donde no es posible tener un/a pediatra”.

Para SATSE, “las palabras de Koldo Martínez sobre Enfermería son reflejo del escaso interés que existe en el actual Gobierno Foral por impulsar el reconocimiento y desarrollo profesional de las enfermeras y enfermeros en Navarra” además, sigue el Sindicato, “deja ver el absoluto desconocimiento sobre la especialidad de Enfermería Pediátrica y sobre el trabajo de estas profesionales en los centros de salud de Atención Primaria”

SATSE recuerda que las profesionales de Enfermería son las encargadas de gestionar y administrar el cuidado integral a los pacientes, infantiles y adultos. No son un refuerzo para ningún otro profesional ni, por supuesto, son expertos en “cuestiones”. Son profesionales graduados con una exhaustiva formación, con una especialización durísima que nada tiene que ver con “cuestiones” cualesquiera. Las enfermeras y enfermeros forman parte de un equipo donde cada integrante tiene sus funciones y competencias, y solo así es como debe hablarse de ellas/os. 

Por otra parte, las palabras de Koldo Martínez ponen de relieve lo que el Sindicato de Enfermería viene pidiendo desde hace tiempo: la absoluta necesidad de puestos en plantilla orgánica las especialidades de Enfermería, en este caso, de la Pediátrica.

Además, para el Sindicato, resulta bochornoso leer cómo un cargo de la Administración Foral reconoce utilizar a personal especializado ocupando puestos de personal generalista.

 

La Enfermera Escolar, una solución preventiva al colapso de las consultas de pediatría

Ante la evidente necesidad, no solo de pediatras, sino también de enfermeros especializados en Pediatría, SATSE quiere recordarle al Gobierno de Navarra que es indispensable contar con una enfermera escolar en cada centro educativo que desarrolle un papel fundamental como agente mediador entre los padres y el profesorado de cara a mejorar los hábitos de salud de todos los estudiantes, dándoles a conocer la mejor forma para cuidarse ellos mismos.

La enfermera escolar llevará un seguimiento personalizado de la situación sanitaria de cada uno de los alumnos, ayudará a detectar problemas de riesgo psicosocial, emocional, de comportamientos, así como realizará talleres de salud, seguirá el protocolo de vacunación, formará en buenos hábitos de salud y controlará, gracias al ratio asumible de enfermera-apaciente de un solo centro escolar.

Esta figura tiene un coste irrisorio si se compara con el gasto total que se destina en la atención y cuidados de enfermedades que pueden evitarse con una educación sanitaria y hábitos de vida saludables. Además, la presencia de una enfermera escolar evitaría que el profesorado tenga que asumir responsabilidades para las que no tiene competencias ni formación específica.

Por último, el Sindicato de Enfermería recuerda que la adquisición de hábitos de vida saludables en edades tempranas conlleva la reducción de riesgos de enfermedades futuras, lo que deriva en una asistencia sanitaria más ágil y eficaz en las consultas médicas y enfermeras y, por ende, un ahorro económico para el sistema sanitario.