SATSE califica de chapuza de cientos de miles de euros la nueva Reanimación Postquirúrgica del Reina Sofía

21 septiembre 2018

Tras largos años de espera y multitud de denuncias solicitando modernizar la obsoleta Reanimación de adultos del Hospital Reina Sofía, la nueva infraestructura no ha solucionado gran parte de las deficiencias de las antiguas instalaciones, todo ello a pesar de ser una obra nueva.

Los profesionales que trabajan en la Unidad han mostrado su descontento y frustración con las nuevas instalaciones puesto que las deficiencias detectadas influirán negativamente en sus condiciones de trabajo y en la calidad asistencial prestada a los pacientes recién operados.

El Sindicato Profesional de la Enfermería SATSE-Córdoba,  había denunciado reiteradamente en los últimos años las pésimas condiciones que reunía la Unidad de Reanimación Postquirúrgica de adultos del Reina Sofía, instalaciones con casi 40 años de antigüedad que no habían sufrido mejoras sustanciales en ningún momento.

Fruto de las numerosísimas denuncias de este Sindicato y de los Profesionales, la Dirección Gerencia admitió finalmente la necesidad de acometer una reforma en profundidad de este espacio, el cual es de vital importancia para absorber la enorme actividad quirúrgica de los Quirófanos del Hospital Reina Sofía.

Sin embargo, en lugar de contar con la opinión de los Profesionales de la Unidad, perfectos conocedores de las necesidades y equipamiento necesario en una Reanimación para atender a los pacientes en las mejores condiciones, el proyecto de obra ha sido planificado y ejecutado sin atender a las numerosas sugerencias propuestas tanto por los Trabajadores como por este Sindicato con el fin de que las nuevas instalaciones no contasen con deficiencias una vez terminadas.

La nueva Reanimación ha comenzado a funcionar con graves deficiencias entre las que cabe citar: espacio disponible insuficiente, no permitiendo ni la correcta circulación de las camas de los pacientes ni su correcta atención ya que las camas quedan literalmente encajadas entre numerosas columnas que dificultan el acceso del personal al paciente para prestarle cuidados; más de la mitad de las camas de la unidad no cuentan con el aparataje necesario 

adecuado conforme a la reforma realizada; la intimidad de los pacientes no se está garantizando ya que no se dispone, de momento, de ningún medio para preservarla; los boxes de aislamiento, construidos para evitar que pacientes con procesos infectocontagiosos puedan trasmitir patógenos al resto, se han ubicado al fondo de la unidad, es decir, que deben transitar por delante de todos los pacientes con el consiguiente riesgo de infección para éstos; además, estos boxes de aislamiento, son muy pequeños y con un acceso muy dificultoso; el espacio destinado para uso del Personal de la Unidad, es claramente insuficiente; los espacios dedicados a la preparación de los tratamientos y al almacenaje de material son minúsculos e insuficientes para una Unidad con gran actividad asistencial; el cuarto sucio (destinado a la limpieza de cuñas, material contaminado, etc…) también es demasiado pequeño y, además no cuenta con puertas, por lo cual los malos olores que ahí se generan molestan a pacientes, visitas y trabajadores.

Finaliza SATSE lamentando que una inversión tan costosa y necesaria, no se haya aprovechado para solventar definitivamente las carencias que la Unidad de Reanimación de adultos ha soportado durante 40 años, convirtiendo la tan ansiada reforma en una chapuza de cientos de miles de euros pagada con el dinero de todos los andaluces.

 

                                                                                               Gabinete de Prensa

                                                                                                   SATSE-Córdoba