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  • Fecha:
    12 mayo 2013
    Autor:
    Mª José García Alumbreros, secretaria general técnica de SATSE
    Categoría:
    General
    1 Comentarios

    ¡Soy enfermera!

    Soy enfermera y se me llena la boca de orgullo cada vez que lo digo. Y me ocurre porque me siento parte de ese conjunto de profesionales que cada día lucha por su profesión y por su hueco en la sociedad. Me vanaglorio de pertenecer a un grupo profesional al que no se le regala nada, que cada día debe demostrar su valía, sus conocimientos, su buen hacer y sus capacidades y que puede presumir de que lo logrado no es porque nadie nos lo haya regalado, sino fruto de un esfuerzo, profesionalidad y trabajo diario de todos los compañeros. Ante la sociedad somos una sombra de otra casta que históricamente ha sido la cara visible de todos los procesos de salud y enfermedad y es hora de romper ese molde.

    Es nuestro día y tenemos que celebrarlo. Pero nuestra celebración debe ir más allá de la fiesta privada del colectivo. Nuestra celebración debe ser de puertas para afuera, haciendo ver a nuestros vecinos, a la sociedad en general, quién somos, qué hacemos, por qué lo hacemos y lo importante que es para ellos que estemos ahí, cuidando su salud e interviniendo en su enfermedad.

    Es hora de que nosotros mismos seamos conscientes de esa importancia y de que es necesario irradiarla. Es necesario que seamos conscientes de la importancia que cada una de nuestras acciones profesionales tiene, dándoles el valor que merecen. Es necesario que en nuestros uniformes, si no lo pone, seamos nosotros quien pongamos, bien grande, para que todos lo vean, que somos enfermeros y enfermeras. Así de simple. Ni ATS, ni DUE o DE, ni Practicantes, ni cualquier otro nombre que nos quieran dar. Enfermeros y enfermeras, un nombre que nos une se traduzca al idioma que se traduzca, y que en cada una de sus acciones están, estamos, aportando nuestro granito de arena al bien indiscutible que es la salud.

    No voy a entrar en los problemas que tenemos hoy en día que son muchos. No me voy a parar a mirar la situación de la profesión en nuestro país porque hoy vamos más allá. Es el Día Internacional de la Enfermería y en cada país la profesión tiene sus problemas. Pero hoy es nuestra fiesta. Es día de celebrar que nuestra profesión existe y que, estemos en el lugar del mundo que estemos, gracias a nosotros la salud de las personas es mejor.

    A todos los compañeros del mundo… ¡Feliz Día Internacional de la Enfermería!

  • Fecha:
    07 mayo 2013
    Autor:
    Víctor Aznar, presidente de SATSE
    Categoría:
    General

    ¿A qué estamos esperando para acabar con los “pinchazos” en Sanidad?

    Han transcurrido tres años desde que la Unión Europea nos pidió que nos tomáramos en serio la prevención de las lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes en los centros sanitarios, y, como cualquier alumno mal aplicado, hemos esperado hasta el último momento para hacer los deberes e intentar pasar el examen.

    Será en este mes de mayo cuando previsiblemente se publique la Orden que adapta a la legislación estatal la Directiva2010/32/UE, sobre prevención de este tipo de lesiones, coincidiendo con el fin del plazo límite marcado.

    No hablamos de un tema menor en ningún caso. El Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo (INHST) reconoce que, en el caso de los profesionales sanitarios, los cortes o pinchazos representan el 50% de los riesgos de accidentes en el puesto de trabajo, y, según datos de 2010, este tipo de lesiones afectan a más de 1,2 millones de trabajadores sanitarios europeos, siendo los profesionales de enfermería implicados el 46% del total.

    Unos pinchazos o cortes que conllevan una alta posibilidad de contagio de más de 20 virus potencialmente mortales, entre ellos los de la hepatitis –tanto B como C– o del Sida, entre otras enfermedades transmisibles.

    Han transcurridos tres años, decía, y España aún carece de una normativa estatal que regule las actuaciones a realizar. Durante este tiempo se ha hecho caso omiso a estudios independientes en Europa y otras partes del mundo que demuestran que la combinación de una formación adecuada, prácticas más seguras en el trabajo y el uso de material sanitario que incorpore dispositivos de seguridad pasiva ante lesiones cortopunzantes, puede prevenir más del 80 por ciento de estas lesiones.

    La mayoría de las Comunidades Autónomas tampoco han legislado por su cuenta al respecto, y se sigue dejando a la suerte, o en el mejor de los casos a la pericia del profesional, el que éste evite un corte o un pinchazo.

    Se sigue pensando también que gastar en prevención es tirar el dinero, ignorando, en la mayoría de los casos, los costes que supone, por ejemplo, la realización de pruebas tras un accidente laboral de este tipo y que pueden ir desde los 80 euros (si el accidentado tiene todas las vacunas al día) hasta los 1.100 euros, sólo en pruebas, si no está vacunado, por ejemplo, de hepatitis.

    A estas cifras, elevadas teniendo en cuenta el coste de un instrumento seguro, habría que añadir el coste económico de la sustitución del personal (si necesita de baja médica) y el tratamiento al que debe ser sometido que le puede inhabilitar para el trabajo durante meses.

    Todo profesional sanitario debe estar bien formado y dotado de los recursos adecuados si se quiere reducir e intentar eliminar el riesgo de heridas o infecciones en el ejercicio profesional. Debe existir una verdadera y eficaz cultura de la prevención que se traduzca en un código de buenas conductas cuyo principal promotor ha de ser, en primera instancia, la administración o empresa sanitaria responsable.

    Si las buenas prácticas surgen de la administración, de la empresa, el trabajador verá cómo le resulta más fácil implicarse que ignorarlas ya que, entonemos un mea culpa, en ocasiones los accidentes se producen por falta de celo del propio profesional que, en la mayoría de las ocasiones, antepone la atención al paciente a su propia seguridad.

    No hay tampoco que olvidar, tal y como recoge un estudio publicado en ‘Medicina y Seguridad del Trabajo’ elaborado por la enfermera María Clemente Yélamos (autora principal), que el primer motivo de accidente no es otro que “el apremio de tiempo/ritmo de trabajo elevado o realizar la maniobra con posturas incómodas”, hecho éste que evidencia una mala organización del trabajo, y que está en nuestra mano mejorar.

    En definitiva, y como recoge el texto normativo europeo, el objetivo general no debe ser otro que lograr un entorno de trabajo lo más seguro posible, desde el convencimiento de que la salud y seguridad de los trabajadores es fundamental y está estrechamente vinculada a la salud de los pacientes, formando la base de la calidad de los servicios prestados.

    Por ello, esperamos que la legislación española contemple finamente actuaciones eficaces y efectivas, establezca sanciones a aquellos que incumplan o vulneren los protocolos de actuación e información, y marque, además, plazos concretos para su desarrollo y aplicación.

    Confiemos en que el alumno mal aplicado finalmente apruebe el examen de mayo, porque lo que está en juego no es el mero hecho de “cubrir el expediente”, sino la seguridad y salud de muchos profesionales, especialmente de Enfermería.

  • Fecha:
    16 abril 2013
    Autor:
    Víctor Aznar, presidente de SATSE
    Categoría:
    General
    1 Comentarios

    Reciprocidad europea a favor de la sanidad española

    Cada vez son más los titulares en prensa que nos informan de un creciente número de españoles que se ven obligados a emigrar a otros países en busca de un futuro laboral.

    El colectivo enfermero no es ajeno a esta situación y miles de profesionales han hecho las maletas en los últimos meses en busca de una estabilidad laboral que su país no le ofrece.

    Son muy conscientes de la cruda realidad que vive, en estos momentos, nuestra profesión. Un paro que ha crecido en más de un 300 por ciento en los dos últimos años, despidos, no renovaciones ni apenas sustituciones… Además, el poco empleo que encuentran es en condiciones muy precarias.

    Mientras que en España no se les ofrecen soluciones, otros países de nuestro entorno acogen con los brazos abiertos a nuestros profesionales enfermeros. ¿Por qué?, sencillamente porque sus respectivos sistemas sanitarios van a beneficiarse de un personal con una preparación y formación excelente.

    Países como Alemania, Gran Bretaña, Holanda, o Francia, entre otros, se “frotan las manos” al conseguir una mano de obra muy cualificada y comprometida.

    Se da la lamentable circunstancia, además, de que estos países cuentan con una proporción de enfermeras por 1.000 habitantes que duplica e incluso triplica a la de España. Es decir, un país con muchos menos profesionales en activo que ellos les está suministrando los recursos humanos adecuados para aumentar y mejorar sus plantillas.

    Esta es la realidad y no vale solo con denunciarla. Hay que proponer y desarrollar alternativas mientras dure la actual situación que ayuden al colectivo enfermero español y, por ende, a nuestro sistema sanitario.

    Por eso, desde el Sindicato de Enfermería, y ateniéndonos a principios que recoge la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, como son el de solidaridad y reciprocidad, proponemos que se estudien nuevos mecanismos que reconozcan el esfuerzo que hacen unos países y que benefician a otros.

    En concreto, nos parece muy oportuno que se articule, en los órganos correspondientes, la creación de un Fondo a nivel europeo que compense económicamente a aquellos países que proporcionan al resto profesionales con una formación rigurosamente reconocida.

    Una partida económica que el país receptor debería destinar inexcusablemente a poner en marcha estrategias y políticas concretas de incentivación y fomento del empleo que, en el caso de Enfermería, podrían orientarse a nuevos ámbitos de actuación profesional.

    No es la solución, sin duda, pero podría ser una ayuda que paliase en parte el drama personal de muchos profesionales abocados, si las cosas no cambian, a dejar atrás a la familia, un hogar y sus raíces.

  • Fecha:
    15 marzo 2013
    Autor:
    Ana López Cadenas

    ¡Hay Hipotecas que matan!

    Como si de una tela de araña se tratase, el sistema nos atrae, nos atrapa, nos dirige hacia el abismo y nos termina poseyendo.

    "Vivir con dignidad" es un derecho universal solamente alcanzado por unos pocos millones de personas en el mundo.

    Quisiera creer que todos tenemos derechos universales e inalienables que protegen nuestra vida, nuestra seguridad, nuestra salud y nuestro trabajo. Bajo el lema global "estamos en crisis" se esconden las estratagemas y estrategias de mercado de un sistema que se descubre corrompido por quienes lo levantamos, ajado por quienes lo mantenemos y mal entendido y mal utilizado por todos.

    Durante mi tierna infancia me educaron en la cultura del conocimiento y del trabajo para poder subsistir. Tener un hogar es el siguiente eslabón de la cadena. No sólo una familia que me quiera y me proteja, sino una vivienda digna donde poder vivir. Es verdad que en España, desde que yo tengo memoria, ha existido la "cultura de la propiedad". De ahí que muchos de nosotros incurriésemos en el sueño dorado de comprarnos una casa, una vivienda digna a la que tenemos derecho constitucionalmente hablando, un apartamento, un chalet... en fin, un lugar, un espacio físico, tangible, donde vivir y donde ver crecer la familia, tener reuniones con los amigos o incluso vivir fantásticas historias de amor.

    El crecimiento económico, el bienestar social, el" glamour" y el poder emular todo aquello que la gente "pudiente" hace nos ha incitado a gastar nuestros ingresos en objetos y aficiones que nos hacen sentir bien. Hemos vivido con la errónea creencia de que habíamos prosperado. Nos hemos tragado la cortina de humo, extendida por muchos, en lugar de prestar atención a lo que se estaba cociendo entre las bambalinas del teatro de la vida política de este país. ¿Y ahora qué? ¿Ahora llueve café? Pues no, ahora llueven desahucios, despidos improcedentes, pagos de nóminas en B, ERE`s bajo sospecha, cuentas bancarias en Suiza, apropiaciones indebidas de cantidades de dinero desorbitadas...

    Los acontecimientos ulteriores al desplome de las bolsas, los mercados, y los bancos de inversión, desde el conocido mundialmente Lehman Brothers el 15 de septiembre del 2008, se convierten en una debacle sin precedentes sólo comparable al "crack del 29" (La Gran Depresión que empezó el 24 de octubre de 1929). Cuando llega a nuestro país este tsunami arrasador nos encontramos que los primeros afectados son los que están en la primera línea de costa.

    Las medidas no se hacen esperar: sisa, pernera y talla, ¡ya tenemos el traje! ¡Ah! ¿Que se esperaban otro tipo de medidas? Pues va a ser que no. Llevamos 4 años discutiendo sobre trajes y bolsos y no tenemos a nadie que esté haciendo nuevos patrones, es decir una reforma estructural de pies a cabeza para proteger al más débil de la cadena.

    Las pequeñas y medianas empresas se desploman, los puestos de trabajo desaparecen, la sanidad universal y gratuita no atiende sin papeles y la tarjeta de crédito en la boca, los jubilados pagan los medicamentos que les mantienen vivos, los bancos piden rescate, los acreedores no perdonan, y la gente... la gente se ahoga irremediablemente.

    Jóvenes y ancianos con niños y bebés en los brazos ven cómo les son arrebatadas sus viviendas. Jubilados, que por ayudar a sus hijos son expulsados de sus propios hogares. El dinero se congela mientras el consumo se destruye. Sin trabajo, sin ingresos, te suben los impuestos porque hay que "arrimar el hombro".

    Cualquier ser humano que zozobra en la desesperación por no poder hacerle frente a su situación y creyendo que la vida así ya no merece la pena se suicida cual alacrán justo antes de que el sistema le engulla. Y yo me pregunto ¿ A cuánto está la reforma de la ley? ¿Cuál es el precio que los ciudadanos tenemos que pagar hasta que se den cuenta de que esto no puede seguir así?

    NOTICIAS DE MARZO 2013:

    http://www.publico.es/452131/la-justicia-europea-declara-abusiva-la-ley-espanola-de-desahucios-por-vulnerar-las-normas-comunitarias

    http://www.invertia.com/noticias/economia-juez-llevo-ley-hipotecaria-tue-algunos-desahuciados-podrian-recuperar-casa-2829970.htm

    http://noticias.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/las-leyes-que-regulan-el-desahucio-en-espana-son-contrarias-a-la-normativa-europea_A53CrgeYCcAM08mIftmvL6/

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